Beneficios de las mandarinas en los niños

Domingo, 4 octubre, 2015 at 15:40

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Naranjas FOSFRUIT pendiente de la alimentación infantil y los beneficios de los productos que cultivamos, investigamos el aporte de las mandarinas como frutas cítricas que se pueden incluir en la alimentación de los más pequeños.

Recomendaciones en niños y bebes
Los cítricos que habitualmente comen los bebés pertenecen al grupo de los alimentos que más les gustan, desde los primeros meses. El departamento de Pediatría de la Universitat de València recomienda el zumo de mandarina, porque reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares en niños, gracias a los antioxidantes que contienen. En los últimos estudios realizados se han examinado los efectos en 48 niños, con elevado colesterol entre 8 a 12 años que consumieron zumo. Los resultados obtenidos de la ingesta diaria de medio litro de jugo de mandarina durante un mes, sin cambiar otros aspectos de su alimentación habitual, han sido: “los niveles de estrés oxidativo (un desequilibrio que disminuye la capacidad del cuerpo para eliminar los excesos) en sangre habían disminuido significativamente”.

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La repercusión en el riesgo cardiovascular demuestra a través de esta investigación, el gran beneficio de las mandarinas en el aumento de las defensas antioxidantes de los pequeños con estas afecciones. Otro dato significativo es que el peso se ha mantenido en los niños, en contra de lo que afirmaban otros estudios que aseguraban que favorecía la obesidad. Un aspecto que sobresale es que solamente se consumieron mandarinas naturales sin conservantes, ni edulcorantes lo cual convierte en diferente el zumo de mandarinas de los jugos industriales envasados, que se adquieren en supermercados.

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Los autores de este importante estudio que se ha dado a conocer en la revista Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, dejan constancia de que el zumo de mandarina puede proteger de enfermedades a los niños, siempre combinando una dieta sana. El balance que tiene que existir desde la niñez ente oxidante-antioxidante es fundamental, para evitar patologías que se inician en la infancia como puede ser la arteriosclerosis. Las frutas cítricas al caracterizarse por su alto contenido en vitamina C, ayudan en el crecimiento porque:
-Aumentan las defensas en caso de infecciones
-Favorecen el desarrollo de huesos, dientes y encías
-Aumentan el colágeno
-Ayudan en la formación de los glóbulos rojos
-Evitan resfriados y catarros en invierno

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Este escudo protector que crea la mandarina en invierno y cambios de estación se refleja al fortalecer las defensas del organismo de los niños, que son muy vulnerables a sufrir infecciones del tracto respiratorio. El consumo de mandarina está aconsejado en la dieta del bebé desde los seis meses, aunque algunos pediatras recomiendan comenzar al cumplir un año cuando existen determinados antecedentes familiares. Algunos de estos procesos se deben a malestares como reflujo, cólicos, gases, etc., cuando se dan situaciones especiales. Es importante la consulta al médico para determinar desde que edad exactamente, pueden el bebé saborear el zumo de mandarina que contiene tantos beneficiosos. Después del año los niños pueden consumir hasta dos piezas de esta fruta tan rica en propiedades, por su contenido en agua que alcanza un 88%, fibra, vitaminas, antioxidantes, batacarotenos e hidratos de carbono.

En las mandarinas el aporte de vitamina C es menor que en las naranjas naturales, que son cítricos excelentes para ofrecer a los menores potenciando su desarrollo y crecimiento.

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Preparación de las mandarinas
Habitualmente los pequeños disfrutan comer esta fruta en gajos, pero durante los primeros meses se las combina con otras frutas, triturándolas o en zumo natural. Lo más aconsejable es prepararla de forma individual y comenzar por introducirla dos o tres veces por semana, hasta asegurarse de no provocar reacciones alérgicas. Cuando ya comen alimentos sólidos se las puede suministrar en gajos sin semillas, con los cuidados precisos para no manchar la ropa. Tanto el zumo de mandarina como el de naranja son clásicos en la alimentación infantil, por ser refrescantes y saludables siempre con moderación. En los bebes está recomendado administrarlo en cucharadas pequeñas no en biberón, por la exposición prolongada de los dientes para evitar las conocidas como caries de biberón. Recién exprimidas para no perder las propiedades, esta fruta de alto valor nutritivo se debe beber sin añadir azúcar. Desde los 18 meses se pueden preparar postres, cremas, helados, batidos, mousse, mermeladas y otros platos deliciosos.

En Naranjas FOSFRUIT contamos con las mandarinas naturales ideales para los bebes que llevamos a su mesa en menos de 24 horas.

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